En el mundo de Abril Sosa las cosas parecen ocurrir a una velocidad propia, sin responder a agendas ni esquemas premeditados. Radicado hace ya un par de temporadas en Madrid, el año pasado el cantante y guitarrista (y, aunque reniegue, también baterista) aprovechó un viaje a Buenos Aires para una reunión con Cuentos Borgeanos que estaba pensada como un epílogo, pero se convirtió en otra cosa. “Con Cuentos somos contradictorios y plurales, todas las cosas que fuimos haciendo a lo largo de nuestra carrera fueron erráticas. Pensá que cuando sacamos Psicomágico, un disco en el que Universal estaba apostando todo por una banda que se venía, decidimos separarnos”, dice Abril para explicar cómo el cierre de su historia se convirtió en el motor que alimenta regresos esporádicos, como los que se verán este viernes 20 en Niceto Club (Niceto Vega 5510, Palermo).
“El año pasado pintó hacer unos shows porque el Gato, el batero, planteó ‘Che, nos debemos un show los cuatro miembros originales’, porque por más que fuimos una banda que tuvo más integrantes sentimos que el grupo somos esos cuatro, así como con el amor que le tengo a Herlein y Macabre, para mí Catupecu es el trío original”, dice Abril, sin dar muchas vueltas al asunto, para luego aclarar que esa experiencia fue suficiente como para decidir poder tocar con su banda de amigos cada vez que el destino lo permitiese. “Decidimos que no cerramos ninguna puerta ni abrimos otra, hacemos lo que nos pinta cuando sea. No creo que Cuentos regrese a ser un proyecto estable, primero por la distancia, porque yo vivo en Madrid y Diego, el guitarrista, vive en Bariloche. Y las bandas necesitan esa cercanía para producir ese contagio, eso no va a pasar. Entonces preferimos dejarlo como una especie de cosa lúdica de cuando coincidimos, hablamos todos juntos y ahí vemos”.
Al mismo tiempo, desde hace ya más de un año que Sosa está trabajando en su tercer disco solista, Un hombre sentado en un cuadro de Chagall, del que no puede evitar hablar con orgullo, y que asegura lo llevó a replantearse estrategias para combatir a esos grandes molinos de viento que se aparecen en la carrera del músico independiente: las grandes empresas discográficas y las plataformas de streaming. ¿Locura o acierto game changer? El tiempo dirá.
¿De qué manera hacés equilibrio entre la banda y tu costado solista?
El año pasado salieron dos canciones nuevas de Cuentos (“Noche en la ciudad” y “Amigo”) y ahora va a salir una tercera, que eran canciones que compuse para mi disco solista pero que las tenía en una carpetita llamada “Cuentos Borgeanos” porque las sentía re para la banda, así que cuando pudimos las grabamos. El disco lo empecé a componer y después lo trabajé con mi productor, Felipe González, y tardamos un montón en grabarlo, recién lo estamos terminando de mezclar. Pero hay una vuelta más de rosca que va a alargar la cosa. estoy cansado de lo que está pasando con las plataformas digitales. Vengo de un mundo donde los músicos ganábamos guita por lo que hacíamos, y por los discos ganábamos muchísima plata.. Cuentos no era una banda de estadio, pero podíamos estar cuatro o cinco meses sin tocar en los que podíamos vivir tranquilamente. Para mí, este disco es el mejor que hice en toda mi vida, entonces no se lo quiero regalar a las plataformas digitales, al azar del algoritmo ni a su capricho. Hoy en día la gente está tan achatada que escucha cualquier cosa, mezcla Nathy Peluso con los IKV y con Iorio… No sé, no lo quiero tirar en esa ensalada deprimente que son las plataformas digitales que por otro lado están matando la industria a los artistas que no somos mainstream.
¿Y cuál es la solución?
Si esto sigue así no podemos grabar más discos porque no hay plata, porque las compañías discográficas no te firman si no tenés 7 millones de de reproducciones y porque vos no podés gastarte disco a disco 25 mil dólares si después ganas tres. ¿Quién gana plata con Spotify? Justin Bieber o Taylor Swift, que estamos hablando de billones de reproducciones. Lo sé por Catupecu, donde tengo muchas canciones como autor y es una una banda que tiene un millón de escuchas mensuales, que no es nada. Entonces, me dije “Esta es mi mejor obra. O hago otro camino o no lo saco y se lo regalo a mis amigos y acá se acabó la música para mí.» Entonces lo que vamos a hacer, es fusionar un poco la vieja escuela con lo que está pasando ahora. Antes vos no regalabas el disco, vos regalabas dos o tres canciones, llámese los singles, que los regalabas a la radio, que te promocionaba y ganaba plata pasando música y cobrando publicidad. Pero después si la gente te quería escuchar, tenía que comprarte el disco, y ahí hacías la diferencia. Entonces estamos haciendo una aplicación que también va a ser una web con toda mi música. Mis singles van a estar en plataformas, pero si querés escuchar mi disco, entrá a mi plataforma y comprámelo. Ya saqué mi primer disco de plataformas y ahora le estoy pidiendo a Sony, que tiene el segundo, que haga lo mismo. No le voy a regalar más una foto a Instagram, no le voy a regalar más una canción a Spotify para hacer millonarios a personas que no sé quiénes vergas son y que están matando a la industria.
¿No sentís que es privar de escuchar tu obra previa al que no te conoce?
Quizás no usaría esa palabra, la quiero resignificar. ¿Querés escuchar el disco entero si no te compraste el CD hace 15 años? Pagalo. Te estoy privando de eso, sí, pero de esa manera yo no me quiero privar de hacer música, porque si yo sigo regalando mi música me voy a privar solo de seguir grabando discos. Yo no sé si la gente se va a copar, espero que sí. Yo también quiero ir con el discurso a los fans de decirles «Ayúdennos». Quiero cobrar una membresía de 10 euros o 10 dólares, es menos de lo que sale una entrada. No seas miembro todo el año, pero por lo menos tené 3 meses, escuchá los discos y apoyá porque sino esto no lo podemos hacer más.
Hay estudios que indican que para el público la música perdió valor desde que pasó a ser algo intangible.
Exacto, por eso mismo también escuchan con esa mentalidad de que todo es completamente efímero y gratuito, entra y desaparece enseguida. Ahora hay una muchacha que no me acuerdo su nombre que sacó un tema de 59 segundos, y los nuevos artistas producen cosas de mierda, incluso teniendo la oportunidad de hacer algo groso. CA7RIEL y Paco Amoroso podrían haber tomado el camino de Radiohead o de Björk y hacer una obra monumental frente a la exposición que tuvieron y salieron con una obra menor. Divertida, fresca, graciosa, pero artísticamente es una obra menor. Ahora podrían haber dicho “Che, usemos esto para hacer algo espectacular” y sacaron Papota, que es más de lo mismo. Yo no tengo una visión conspiranoica, me gusta que haya un industria, pero la música está degradada. Lo peor de todo es que hay artistas más chicos o que recién empiezan y dicen, «Esto está buenísimo porque es un lugar donde puedo mostrar mi música gratis» No, macho, vas a tener que laburar toda tu vida de otra cosa y te vas a aburrir y te vas a cansar porque vas a vender 20 tickets para 20 personas. Esta es mi salida de decir «Bueno, loco, los que me bancan hagamos una familia, vengan a casa, cerremos la puerta y hagamos la fiesta nosotros.» Yo no estoy invitado a la fiesta de las plataformas digitales. Tengo 11 mil escuchas mensuales con mis discos solistas, y te lo digo con mucho orgullo. Es una obra buena, te puede gustar o no,como te puede gustar Chopin, Nathy Peluso o María Becerra. Pero es una obra buena, está bien hecha, suena bien, hay guita invertida.
Para este disco te permitiste contar con varios bateristas invitados, un elenco de estrellas del rock local. ¿Cómo se dio esa convocatoria?
Fue algo psicomágico, porque el disco lo veíamos sin batería. porque tiene cosas muy influenciadas por Gorillaz, Björk y Massive Attack. El año pasado vino Divididos a Madrid y como tocaban a dos cuadras de mi casa le escribí a Catriel (Ciavarella, baterista del trío) si me podía anotar en la lista porque no había más entradas. Después del show me dijo que se había enterado que estaba grabando el disco y se ofreció a prestarme baterías o tocar en un tema y obvio que le dije que sí. Le tomé la palabra y reservamos en Panda un domingo, el 2 de noviembre, y dije “si vamos a meter bata en un tema, metamos en todos”, y como no quería grabarlas yo le pedí al Gato, de Cuentos, que me dijo que sí; a Lucca Beguerie Petrich, de Usted Señalemelo; a Andy Vilanova, a Javi Herrlein y Juli Gondell, de Catupecu. Todos podían, entonces salió todo ese domingo. Estaban todos recontentos, se quedaron todo el día ahí, y ttuvimos que rearmar el disco de pop electrónico experimental a bateristas de rock tocando al palo cosas increíbles, boludo. En un momento me dijeron que grabara un tema yo, pero les respondí “Ni en pedo. ¿Delante de todos ustedes? Están locos’”.
El año pasado causaste revuelo contando cómo se dio tu salida de Catupecu Machu. ¿Pudiste cerrar ese episodio?
A esa historia ya le puse la tapa. Cuando me echaron me dolió muchísimo, como muy pocas cosas me dolieron. Pero lo que más me jodió fue la imposibilidad de hablar con Fernando, y a mí el ninguneo me parece una falta de respeto, algo muy triste. Y entonces lo cerré cuando me di cuenta que Fernando es un cobarde, porque es la única palabra que le cabe en una circunstancia así, además de ser un mal amigo, por supuesto. A mí me bloquearon de su teléfono en el momento en que tuvo el ACV, e intenté hablar con él desde acá. Después viajé a Buenos Aires el año pasado con un teléfono nuevo que él no tenía agendado y le escribí en plan “me parece que nos merecemos una charla”, y no me respondió, así que un día lo mandé a la concha de su madre. y ahí lo cerré. Y lo cerré con mucho disfrute, porque el año pasado hice una ira muy grande por Argentina tocando solo con mi guitarra, y ahí hacía muchas canciones de Catupecu, y cerraba cada noche con “La polca”, una canción que amo y que Fernando no quería tocar en la reunión, quería hacer todos esos temas oscuros. Catupecu siempre fue una banda enérgica, pero después de lo de Gabi se oscureció, y eso habla del corazón oscuro de su líder.
El año pasado mencionaste que junto con el disco, estabas preparando un podcast con relatos e historias. ¿En qué quedó ese proyecto?
Eso va a ir a parar a la membresía. Son historias que están alucinantes, me parece que el formato está bueno, muy intimista. Me encanta hablar, ponerme al micrófono y relatar, toda la cosa me parece increíble ¿Pero se lo voy a regalar a Spotify? Si yo no voy a ver un mango de eso, ¿para qué? La aplicación que estamos haciendo va a tener mucho contenido como podcasts y entrevistas privadas. Podría entrevistar a todos los bateristas que grabaron en el disco, que es gente que conozco desde que tengo 15 años y podemos contar historias hermosas. ¿Se las voy a regalar a YouTube? Si las plataformas dijeran “Okay, te saco el 3 o el 5 por ciento y el resto es para vos” sería otro el cantar, pero esto es al revés, y ni siquiera es 95 a 5. Spotify se queda con el 9,9% y te deja a vos lo mínimo. Nosotros tenemos un subsello digital con el que editamos artistas y les subimos las cosas gratis, y ves que su música genera céntimos, hay artistas que ganan 5 dólares cada 3 meses. ¿Cómo van a vivir de la música? Con Catupecu explotamos en el 2001, en medio de una de las crisis más grandes de la Argentina y ni nos dábamos cuenta de lo bien que nos iba.
¿Y si no funciona? ¿Volvés a las plataformas?
No, ni en pedo. Me retiro, no pienso darle mi vida a las plataformas. No hay manera de meterse ahí. Porque además los músicos ya no son más músicos, tienen que ser también instagrammers, subir fotos, hablar, contar su vida, y uno se la pasa creando contenido como si eso fuera a darte un rédito, pero despues subís una canción y nadie la escucha. Después hay otros recursos como el crowdfunding, pero no llegás a reunir muha plata. Los músicos que conozco que hacen eso no llegan a juntar plata para hacer un disco como se merece, por ahí recaudan 5 o 6 mil dólares, y con plata no podés hacer bien un disco, va a sonar como el orto. Hacés un disco que suena medio pelo, y después van y ponen play en un tema de The Weeknd o Gorillaz y te parte al medio, te destroza.






